La celebración litúrgica del Miércoles de Ceniza se desarrollará en el templo parroquial por la tarde. A las 19:00 tendrá lugar la Santa Misa, la bendición y la imposición de la ceniza; previamente, a las 17:00 habrá una celebración con los niños y los jóvenes de la Parroquia.
La ceniza simboliza, a la vez, el pecado y la fragilidad de la persona. Cubrirse de ceniza significa realizar en forma tangible un reconocimiento público por el cual nos declaramos frágiles, incapaces y pecadores, en busca de la misericordia de Dios.
La ceniza nos recuerda el origen del hombre, "Dios formó al hombre con polvo de la tierra", y también el fin del mismo con la frase "hasta que vuelvas a la tierra, pues de ella fuiste hecho".
Este ritual de la imposición de la ceniza nos lleva a recordar que nada somos ante Dios. Las palabras de una de las fórmulas de imposición de la ceniza nos recuerdan lo que somos: “Polvo eres y al polvo volverás”.
El objetivo más importante de un Miércoles de Ceniza bien comprendido es la conversión. Precisamente las palabras que serán pronunciadas en el momento de la imposición de la ceniza son las siguientes: “Conviértete y cree en el Evangelio”. El verdadero espíritu de la Cuaresma, la cual se inicia el Miércoles de Ceniza, está en estas palabras: conversión, arrepentimiento y humildad.
