En este sentido, un grupo de ocho voluntarios de la Parroquia asistió ayer en la Casa de la Mujer, junto a miembros de otras parroquias, a la primera de las sesiones formativas organizadas en el marco del convenio firmado entre la Archidiócesis y el Ayuntamiento. Esta formación es impartida por las responsables del Servicio de Igualdad y Mujer del Ayuntamiento de Zaragoza y en ella se abordan contenidos necesarios para una primera atención, como la compresión del impacto psicológico que genera la violencia, la acogida y escucha, indicando las actitudes que favorecen la confianza y la comunicación y el protocolo de actuación, con pautas concretas ante una situación de riesgo o urgencia.
Esta actividad formativa específica va a permitir que la Parroquia de Santa Ana, como espacio comprometido contra la violencia hacia las mujeres, cuente con un grupo de voluntarios que, en caso de ser necesario, puedan realizar una primera atención a la víctima, ofreciéndole un espacio seguro de comprensión y apoyo y la posibilidad de derivación a los servicios y profesionales municipales.
A partir de ahora, las mujeres víctimas de violencia tendrán en la Parroquia de Santa Ana un espacio seguro al que acudir ante una situación de urgencia o buscando ayuda y orientación. La cercanía de las parroquias y la confianza en ellas de la población del entorno las convierten en un espacio desde el que detectar, de forma temprana, señales de esas violencias y ser un primer punto de ayuda, acompañamiento y orientación para las víctimas.
La Parroquia de Santa Ana ha sido la primera parroquia de la Vicaría II (MIDE) en sumarse a esta iniciativa, a la que también se han adherido las parroquias de Nuestra Señora de Montserrat, San Lamberto, Sagrada Familia, Santa Engracia y San José de Pignatelli.


